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Ene 26

Una Aventura casi real


ANA CORE: Pau Alemany de 1º ESO, ha recibido el premio al mejor cuento en la categoría de 12-13 años en el 17º CONCURSO DE CUENTOS ILUSTRADOS de 2011 convocado por la BIBLIOTECA MUNICIPAL DE JACA. La entrega de premios tuvo lugar en el Palacio de Congresos el día 27 de diciembre, al término de la representación de la obra Cajal, el rey de los nervios.

¡¡NUESTRA FELICITACIÓN PAU!! ¡¡SIGUE ESCRIBIENDO ASÍ!!

Un día, en Aragón (España), había un niño llamado Silva que tenía doce años. Vivía en un pueblo muy pequeño cerca de la capital de Aragón (Zaragoza). El pueblo solo tenía cien habitantes y casi todo eran abuelos. El niño casi no tenía amigos. Silva, cada día tenía que ir a Zaragoza, que está a unos veinte minutos de allí. Silva era un apasionado de los sueños, y por eso el niño quería aprender a tener sueños lúcidos. Los sueños lúcidos son sueños en los que te das cuenta de que estás soñado y puedes controlar todo el sueño. Pero el  entrenamiento era muy difícil.  El niño le dijo a sus padres:

– Papá, mamá, me encantaría tener sueños lúcidos, y por eso os pido permiso para entrenarme para esto.

Y su madre le dijo:

– Hijo, sé que te hace mucha ilusión, pero es muy difícil para un niño, te ”desbarataría” los sueños.

Y Silva dijo medio llorando:

-Pero mamá, por favor, lo estoy deseando, te lo suplico.

Y le contestó su padre:

– Silva, hijo, ya has oído a tu madre, además ahora estás a punto de empezar el cole, y esto será malo, lo siento, hijo.

Silva se fue llorando a su cuarto cerrando la puerta muy fuerte.

Y Silva pensó:

– ¡¡No tienen derecho a controlar todo lo que quiero hacer, yo voy a hacerlo me digan lo que me digan!!

Silva se pasaba todo los días entrenándose. Uno de los entrenamientos era:

  1. Levantarse a las dos horas antes de su hora habitual, escribir algo como un poema, un mini libro, leer algo, y luego volver a dormir.
  2. Escribir treinta veces antes de ir a dormir: Recordaré que es un sueño y dormirte pensando eso.
  3. Al despertarse no levantarse muy bruscamente e intentar recordar lo que has soñado y luego escribirlo.
  4. Durante el día hacer el test de realidad que es: intentar atravesarte la mano con el dedo, mirar la hora y si la puedes entender es que no es un sueño, y por último mirar el borde de algo y si lo ves borroso es que es un sueño.

Silva llamó a su mejor amigo Iván para decirle esto que quería hacer de los sueños lúcidos:

– ¡¡Hey!!, Iván, ¿qué tal?

– ¡¡Hola Silva!!, muy bien, ¿y tú?

– Muy bien, oye, ahora me acabo de poner a lo de los sueños lúcidos, es una pasada, ¿quieres intentarlo tú también?

– Vale, pero ¿cómo se hace?

– Mira, que te lo explico:

  1. Levantarse a las dos horas antes de su hora habitual, escribir algo como un poema, un mini libro, leer algo, y luego, volver a dormir.
  2. Escribir treinta veces antes de ir a dormir: Recordaré que es un sueño y dormirte pensando eso.
  3. Al despertarse no levantarse muy bruscamente e intentar recordar lo que has soñado y luego escribirlo.
  4. Durante el día hacer el test de realidad que es: intentar atravesarte la mano con el dedo, mirar la hora y si la puedes entender es que no es un sueño, y por último mirar el borde de algo y si lo ves borroso es que es un sueño.

E Iván le dijo:

-¡¡Joder!!  Parece difícil, pero lo voy a intentar, en fin, ya hablaremos. Adiós.

– ¡¡Vale!! ¡¡Adiós!!

Unas semanas más tarde:

Silva pensó:

– Bueno, voy a dormir, lo he hecho todo para tener sueños lúcidos, pero a ver si me sale esta noche.

Y en el sueño de Silva:

– ¡¡Sí, por fin, estoy soñando!!, ¡¡es un sueño lúcido!!, ¡¡sií!!, ¡¡a ver, esto es alucinante!!

 

– Es alucinante, el cielo verde, flores que sacan bolas de luz, agua que cambia de color, montañas verdes, había un sol y una luna. El sol era azul y naranja y la luna era gris y blanca, como la de verdad. ¡¡Es alucinante, esto hay que aprovecharlo!!

– ¡¡Estoy volando!!, ¡¡uueeuu!!, qué guay, no me despertaría nunca. ¡¡¡Y ahora volaré en el espacio!!!  ¡¡Esto es una pasada!!

 
Entonces Silva se despertó y dijo:

– ¡¡¡Noooooooooooooo!!!, ¡¡¡no quería despertarme!!

Silva bajó corriendo al salón y les dijo a sus padres:

– ¡¡Papi!!, ¡¡mami!!, ¡¡acabo de tener un sueño lucido!!, ¡¡lo he conseguido!!, ¡¡siií!!

Y su padre le dijo:

– Muy bien, hijo, pero… no te dijimos que no lo hicieras.

Y Silva le dijo medio asustado:

-Hem… Yo… tengo que irme.

Y subió las escaleras rápidamente.

Entonces llamaron a la puerta, era Iván. Iván subió rápidamente las escaleras sin decir ni hola, diciendo muy emocionado:

–¡¡Silva, Silva, Silva!!

Y Silva le dijo también muy emocionado:

-¡¡Iván, Iván, Iván!! ¡¡Lo he conseguido!!, He tenido sueños lúcidos.

E Iván le dijo muy emocionado:

– ¡¡Yo también, es una pasada!!

Silva, se cuestionó:

– Iván, y si… en el sueño… ”deseáramos” estar… por ejemplo, yo desear estar en tu sueño, nos dormimos a la vez, a ver si funciona, ¿vale?

E Iván le dijo:

– Vale, lo podremos probar, pero prueba a hacerlo tú, ¿vale?

Y Silva le dijo muy emocionado:

– Vale, bueno, nos vemos ahora.

Silva e Iván se durmieron y Silva dijo en el sueño:

– Quiero estar en el sueño de Iván.

Silva empezó a ver una especie de remolino enorme que cada vez era de diferente color, y sentía un mareo horrible. Luego su cuerpo se empezaba a estirar y a girar. Silva estaba aterrorizado y además le dolía mucho.

Silva estaba totalmente horrorizado y empezó a gritar:

¡¡Ayuda!! ¡¡ Por favor!! ¡¡Ayuda!!

Aunque, por supuesto, nadie le oía. Entonces, empezó a caer desde un gran precipicio. Cuando se estaba acercando al suelo, oyó la voz de Iván, que le decía:

– Tranquilo, ahora te pongo algo que amortigüe tu caída.

Silva le oyó, y se quedó alucinado, lo habían conseguido, estaba en el sueño de Iván.

Silva cayó en una enorme cama elástica que le amortiguó la caída. Silva vio que el sueño de Iván era muy diferente al suyo y se quedó alucinado.

Silva e Iván empezaron a jugar y se lo pasaban ”pipa”. Silva gritaba:

– ¡¡Ahora haré aparecer a un gran monstruo gigante para derrotarlo!!

E Iván le contestó:

– ¡¡Vale!! Y yo haré que estemos en la época romana, así tendremos más armas.

Iván cerró los ojos y empezó a pensar cómo podría ser el monstruo. Cuando apareció un gran monstruo terrorífico. Tenía unas grandes garras y pinchos por todo el cuerpo. Iván y Silva se quedaron aterrorizados al ver el gran monstruo y se quedaron paralizados. El monstruo cogió a Iván y le robó la mente, es decir, Iván perdió el poder de controlar el sueño e Iván también. Iván se desmayó, aunque no se despertó. Solo veía una gran mancha oscura. Silva estaba aterrorizado y empezó a correr hacia el infinito pero nunca llegaba a un final. El monstruo le perseguía y hacía aparecer obstáculos para detener a Silva. Entonces el monstruo se convirtió en un monstruo aún más terrorífico y con una banda de monstruos.

Silva al fin encontró una enorme piedra, se la lanzó al monstruo y lo mató. Silva recuperó el poder de manejar el sueño y pudo hacer desaparecer todos los monstruos. Luego recuperó a Iván, pero… entonces no podían despertarse. Silva empezó a correr hacia el infinito y tropezó con una piedra. Al caer se abrió una gran grieta en el suelo. El suelo y el cielo se rompieron y todo se volvió negro. Empezaron a caer pero nunca llegaban al final, y nunca se despertaban. Silva e Iván nunca despertaron y se quedaron así para siempre.

Fin